Receta para limpiar una plancha: calienta la plancha muy poco, pásale una vela y frota con un trapo sin rallarla, repitelo una y otra vez, espera el resultado con paciencia.
Mira tu plancha, cómo se va transformando, volviendo a ser la que era. Tal y como le sucede a mi corazón de papel cebolla, esto también pasará, volverá a ser como era, sin rastro.
Ese corazón absorto, que está esperando dormir debajo de una almohada y ser planchado con los sueños. Ese corazón que teme ser arrugado y arrojado a una papelera de rejilla que hay en la entrada de un edificio oficial de cualquier Ministerio.
Pasa la vida parsimoniosa, la cortina se mueve lentamente, hay otros hombres que me gustan sin magia.
Pasan los días. Hay sonrisas, nuevos amigos, la proximidad de la navidad.
No era una película triste, era una película de tiempo en espera: E la nave va.
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